sábado, 14 de abril de 2018

Milos, ya está en la luna

Murió Milos Forman, director de Amadeus, One flew over the cuckoo's nest, el musical Hair, People vs Larry Flint y, mi favorita, Man of the moon. He sido buena cinéfila y he visto sus películas importantes. 

Forman nos regaló imágenes increíbles: le puso cara a la envidia y amargura con el síndrome Salieri; dirigió a uno de los peores villanos del cine, el más temible: la enfermera Ratched, por supuesto, peor que Darth Vader. Me mostró la cara de los que predican amor, pero que en el fondo son unos vagos sin oficio ni beneficio. De igual forma, me mostró que hay que defender la libertad de expresión... no sirve matar al mensajero, ni dejarlo en silla de ruedas. 

Pero, uno de sus mejores trabajos fue Man of the Moon: no sólo por el trabajo que hizo al domar al comediante Jim Carrey, sino porque es un referente para la comedia. Forman mostró que la comedia, la buena, la que cuestiona, viene de aquello que conocemos bien: el sufrimiento, la incertidumbre, un poco de mal gusto y un poco de violencia. Porque el mundo es hostil, pero nos podemos reír de eso que vemos divertido y ya es menos lo que nos afecta. 

Entonces ¿Milos Forman era un provocador? En absoluto, no es provocador explorar el alma humana, mostrar a las personas vulnerables, enfermas, hipócritas, inestables, solos y volubles. En las peores circunstancias, en medio de una guerra con ellos mismos que los obliga a madurar, aprisionados en su propio dolor... pero con humor, con atrevimiento, con toda la tragicomedia que los envuelve. 

Vemos al héroe absurdo, pero arrojado, al cómico que es misántropo pero que quiere divertir a la humanidad. A la enfermera cuya filosofía del cuidado es matar la voluntad del individuo, a la estrella de rock inmadura y estúpida, pero fuertemente relacionada con su envidioso verdugo. Al rebelde que sólo lo es porque no sabe que hay consecuencias. 

Forman ha sido parodiado en los Simpsons, en Community, Padre de Familia y Virgen a los 40 años. Sus secuencias y la representación de los sentimientos creo que es lo que más nos evoca. 

Otro elemento que es característico de Forman es la búsqueda de la libertad, después de una gran violencia o de un gran desengaño. En One flew over the cuckoo's nest, la escena del jefe es impactante: el jefe delibera, pero es después de comprender lo que le ha llevado hasta ahí, después de haber visto un gran abuso y estigmatización. 

En Man of the Moon, el cómico sabe que la broma es él, que ahora le toca que se rían de su tragedia, sólo ahí decide morir y abandonar el miedo. Se da por vencido para trascender. Y logra vivir después de la muerte, al menos con su comedia. De la misma forma sucede en Amadeus, pero con el personaje de Mozart, porque Salieri está preso en su sentimientos de envidia y de inferioridad. 

En Hair, la única forma de ser libre es comprendiendo que hay un precio a pagar por ello. Queda la paradoja de quién es más libre: si un soldado que no desea estar en guerra, o un hippie con el que ha de intercambiar lugar. Sabes que su supuesta libertad, sólo es un estado en el que no tienen responsabilidades. Porque la libertad se conquista peleando por ella, no en un estado de idealismo. Un idealismo que está preso de la hipocresía. 

Con Larry Flint observamos la libertad, pero es hasta después de que es herido y queda paralizado de la cintura para abajo. Flint no parece libre, no es libre, pero busca la libertad en sus actos, en la defensa de su discurso. Forman buscaba la libertad como sus personajes, como en sus historias. 

Sin duda, es un director imprescindible para entender la comedia, el diálogo entre opuestos y el teatro musical. 

miércoles, 4 de abril de 2018

David Byrne o la belleza de lo raro

En este blog se ha dicho que es un privilegio ser raro, en el sentido de ser diferente, de hacer ver a otros cosas que nunca en la vida se les ha permitido ver. Ser raro como un ejemplo del desafío, de embeleso, las ideas y formas que se salen de la norma. Ser raro no es un insulto que refiera a la intolerancia o a la ridiculización. Es una apreciación increíble. 

Hoy acabo de ser testigo de algo que mis ojos jamás volverán a ver, es la belleza, el genio y las canciones de David Byrne, una imagen que he admirado desde mi adolescencia. 

Conocí a Byrne por su etapa electrónica (Lazy con Xprses 2), por el capítulo de los Simpsons (¿Dónde está mi rancho); cuando me desvelaba oyendo a Mariana H por imagen, ella ponía la canción Toe Jam, la de Loco de Amor y también la de Lazy. Pero sabía poco de los Talking Heads, porque no me gustaban tanto como ahora. 

De hecho me gustaba mucho la canción Genious of Love, de Tom Tom Club, pero no lo relacionaba con él, no pensaba que se tratara de un grupo derivado de Talking Heads. 

Debo reconocer que Jis y Trino formaron mucho de mi gusto musical y de las fuentes de información sobre artistas de culto. Sin ellos no habría podido reconocer muchas de las canciones de Talking Heads y las referencias de Byrne. Pero volveré a ese punto más adelante. 

También... dada mi situación emocional, no me daba cuenta de que iba a ver a un gigante, un rockstar que ha inspirado a la música actual, un verdadero genio musical. No caía en cuenta, hasta que empezó el show: una combinación entre performance, pantomima, bailes africanos, marching band, teatro experimental y juego de iluminación, en donde el espacio y los elementos se conjuntan para dar una experiencia musical, no así un gran concierto. 

Byrne no siguió una cronología en especial, ni dio prioridad a su nuevo material: el rockstar supo combinar la nostalgia, el espectáculo, el baile y sus nuevos éxitos en este evento que tuvo lugar en Teatro Metropólitan. 

Comienza el espectáculo con la caída de una cortina, que sirve para que los músicos y bailarines de Byrne entren y salgan de escena, así como también para el juego de luces y pantomima. 

La canción que me hizo despertar, irónicamente fue Lazy, con la que recordé el icónico video y la voz de Byrne, adaptada a este teatro musical. Buenos recuerdos de adolescencia. 

Después procedería a su etapa como Talking Head: de esta agrupación cantaría Slippery People, Burning Down the House, Blind, This must be the Place, Once in a Lifetime y, mi favorita The Great Curve. Las primeras tres, son las versiones de Stop Making Sense el documental - concierto de Jonathan Demme. 

Pero The Great Curve (la cual conocí por Jis y Trino, en la Chora) creo que es la que se lleva la mejor ejecución y la que tiene uno de los mejores solos de guitarra del rock. Es una canción con un ensamble vocal complejo: en total son tres frases, a saber: 

- Night must fall now. Dar - ker. Dar - ker 
- She is mo - ving to de - scribe the world 
- She has got to move the world, to move the world

Y otro ensamble con las siguientes frases: 

- Divine to define, she is moving to define 
- So say so, so say so

He aquí un video en donde se observa la letra y la armonía, cortesía de Anatomy of a Track:



Por eso es tan difícil de seguir la canción, son al menos 2 coros, más la letra de Byrne. 

En su etapa en solitario cantó Like Humans Do, I Should Watch Tv y de American Utopia, interpretó Doing the Right Thing, Every Day Is a Miracle, Everybody's Coming to my House, para terminar con un cover de Janelle Monae: Hell you Talmbout, al que adaptó al español. 

Cabe señalar que Byrne escribió en 2010 un álbum conceptual llamado Here Lies Love, con la colaboración de artistas como Fatboy Slim, Florence Welch, Cindy Lauper, Natalie Merchant y Sia. Este álbum serviría para adaptar un musical en 2013 del mismo nombre. La canción que interpretó David Byrne fue Please Don't. 

La belleza de lo raro. 

David Byrne es un hombre muy culto. Tal vez todo lo que vio, escuchó, leyó y escribió en su vida, vino a construir este show increíble, en donde el espacio, la capacidad interpretativa y musical tiene un momento y lugar. Byrne aprovecha todo el espacio para jugar, bailar y cantar. Es un hombre jovial, vanguardista y encantador, que no teme transformarse a través de su música. 

Creo que es un camaleón en términos musicales: el rockstar ha tocado de todo, ha experimentado con diversos géneros, sin que ello comprometa su estilo o su concepto. 

Dicen que un remedio para combatir la depresión es acercarse al arte o tener experiencias estéticas, Byrne me ha dado belleza, música y un manejo del escenario que jamás olvidaré. 

Pero las tesis de estética se caracterizan por ser especialmente complejas y polémicas. Byrne me hizo pensar que sólo el rockstar puede ser raro. Sólo él puede juntar la belleza y la rareza en una misma imagen. ¿Quién más puede combinar elementos del teatro para una canción ochentera? ¿Quién puede hablar musicalmente de Imelda Marcos? ¿Quién, sino Byrne puede hacer de la perspectiva y de la imagen un complemento para su música y no una sustitución? 

Byrne formó junto con Talking Heads una generación de músicos que conjuntaron ritmos, imagen y propuesta; pero estos raramente lo superaron. Un ejemplo fue el grupo The Rapture, un poco Franz Ferdinand y, ocasionalmente, Martin Solveig. 

La belleza en la rareza de Byrne lo convierte en un rockstar, en una imagen icónica y en un sonido especial. Alabados sean los raros, porque de ellos será el mundo. 




jueves, 29 de marzo de 2018

Cosas que aprendí de This is us

This is us es de esas series que pones cuando lavas los trastes o cuando haces tu quehacer, o cuando acomodas la ropa. Es como si los Años Maravillosos y Tres por tres se casaran con Alain de Botton y tuvieran un bebé. 

Y ese bebé fuera increíblemente molesto: te tirará netas sobre la inteligencia emocional y cómo las personas solucionan sus problemas... con palabras y con momentos que los marcaron y con cosas que creemos que no importan pero la realidad es que si... vaya, es eso. 

En pocas palabras... sí, es una telenovela. 

La serie trata de Jack Pearson (Milo Ventimiglia), quien, después de una vida de abusos, mala suerte y un estrés postraumático, decide formar una familia y ser un hombre, pues... perfecto. Jack se casa con Rebecca (Mandy Moore); Rebecca espera trillizos y está enamorada de Jack, con lo cual hará a un lado su carrera como cantante. 

No obstante, en un giro inesperado, Rebecca pierde a uno de los bebés que espera. Por lo que Jack, por el consejo de un carismático médico, decide adoptar y criar a otro bebé que fue abandonado por su padre en una estación de bomberos. 

Suena a una serie cursi. Y lo es. Es una telenovela con presupuesto: en donde se avientan un discurso y quieren que la gente reflexione y valore a su familia. En donde se observa el precio que se tiene que pagar por un bien escaso, el cual es: una familia feliz. Vaya sarta de tonterías. 

Y por eso... es que esta serie es extraordinaria. Es bella, positiva y te invita a la confrontación.

A continuación, explico las razones de mi tratamiento pasivo - agresivo de esta gran serie 

10. Los problemas nos van a afectar, se germinen en donde sea que se germinen. Concuerdo la psicología que es en la infancia, pero siempre esperarán, a la vuelta de la esquina, cuando menos lo imaginemos. Eso no quiere decir que seamos los mismos para enfrentarnos a ellos. Como diría un sabio maestro de filosofía: la idea es aprender a vivir con los problemas. 

9. No todo problema psicológico tiene origen en nuestros padres... eso es injusto y es cruel con ellos. Pensémoslo: si yo tomo la decisión de estudiar filosofía y fracaso, ¿cómo tiene que ver mi familia en ello? Mis papás me ayudaron fuera como fuera y yo no hice como debía ser ¿entonces ellos también son responsables? Mi fracaso sería mi responsabilidad, no es huérfano, pero no es culpa de ellos. En todo caso, si yo me sintiera cómoda con lo que mis voces interiores me dictan, sería mi responsabilidad. 

8. Parece que es bueno ser perfecto, pero la realidad es que es muy agotador. No es que la gente no pueda dar gusto a todos, sino que, quien quiere ser perfecto, se olvida de sí mismo. De sus necesidades, de decir lo que realmente piensa, de decir qué le gusta y de ser quién realmente es. Es paradójico y triste. Y acaba con nosotros y con nuestra cordura, porque tarde o temprano la realidad llegará y nos hará ver cómo nos hemos engañado. Es una promesa. 

7. Una consideración ontológica de la angustia existencial son los problemas como una forma de andanza. Empezamos a andar y nuestra vida no se detiene: empezamos a sentir y entender lo que nos molesta, lo que callamos, lo que nos conforma; lo que creemos que no nos hará mella, pero ahí está, es lo que nos ayuda a seguir andando. No así lo que creemos que es el obstáculo. Esta visión es demasiado positiva, pero si no es así ¿qué más tenemos para movernos que algo que empuja una acción? 

6. Las tradiciones, los amigos y las parejas, los lazos significativos... nacen de la tragedia, de la estupidez, de la insaciable necesidad de ser queridos, de la vergüenza y la soledad de admitir nuestras fallas, nuestro miedo. Recuerdo a un amigo que no quería que lo fuera... me sentía sola, devastada, insegura. Y él llegó y se sentó conmigo en la clase de cálculo. Nada especial, nada para recordar ese día: solamente él y su sonrisa... Y así comenzó nuestra amistad, hasta hoy día. Yo creía que era mi última oportunidad de tener un amigo y él me ayudó a ver la realidad: que no es así. 

5. Y, en esa línea de pensamiento: muchos creen que las adicciones son por un exceso de dolor, pero más profundamente, es porque nos aferramos a un ideal que no podemos cumplir. Como si viéramos una imagen perfecta de lo que anhelamos y quisiéramos tener para ser felices, esa parte de nosotros que al fin nos completará, pero que, irónicamente, nos hace mucho daño. Nos hace olvidarnos de la realidad y de lo que en verdad podemos hacer. 

4. Los golpes de suerte existen. La suerte existe, pero para que en verdad funcione creo que se necesita a un hombre de buen corazón. Suena cursi y lo es, pero tiene cierta poesía que alguien bueno encuentre algo que espera y que daba como inimaginable. Es poderoso saber que alguien encontró su golpe de suerte cuando más había perdido la esperanza. Y cuando más pensaba que no iba a mejorar su situación. Tal vez, también tuvo suerte con su buena corazón. 

3. Lo que digan de nosotros, incluso si es para mal, lo interiorizamos para tomar decisiones a futuro, pero ¿qué sucede si somos más escépticos al respecto? Creo que una revancha para esas personas que sistemáticamente nos han lastimado, es tomar por cierto lo que dicen, para demostrarles lo contrario. 

2. La familia es todo aquello que nos ayuda a ser quienes somos: no sólo los que nos quieren, sino los que nos aceptan (aunque hayan sido externos): un novio, un amigo de la familia, una esposa fiel, una niña que necesite apoyo para volver a reír y recuperar su vida. La familia no siempre se elige, pero cuando se elige, generalmente es por esto que he caracterizado. 

1. El protagonista de este show es: la bondad. Se lo que están pensando: la premisa del show es que un hombre es bueno, que se la pasa haciendo cosas buenas y quiere ser perfecto. Pero la serie no es la historia de Jack: es la historia de un hombre común que logra vencer su destino y cuya acción (criar a sus hijos y amar a su esposa), tiene consecuencias que se pueden contrastar hasta el futuro. 

Y si, no se puede cambiar al mundo, las personas rara vez cambian y rara vez considerarán a los otros... pero en un mundo tan narcisista, tan lleno de odio y de ira y de tan poca consideración a la otredad, la historia de un hombre bueno, de un hombre que da todo por su familia, hace pensar que la bondad es, no sólo posible, sino contagiosa... Da esperanza. Eso, lo pone a uno a pensar. 

Y veo en la figura de Jack a un papá que tuve y que siempre quise, que me ayudó a ser mejor persona y que ayudó a su familia en cualquier oportunidad. 

Mi papá me ayudó a terminar mi carrera y nunca me cuestionó en mis crisis, cuando un imbécil me insultó en mi casa, me defendió y le paró los tacos. Además de que nunca volví a ver la ciudad de la misma manera. Dio demasiado y eso tuvo consecuencias agotadoras. 

Al ver la historia de Jack, supe cómo era mi papá y comprendí lo difícil que fue para él una vida con sus hijos. Porque eran hijos difíciles, como yo, y porque él tenía que buscar la forma de cuidarlos y proveerlos. No era un papá perfecto, pero si entrañable. 

Larga vida a mi telenovela favorita. 

miércoles, 14 de marzo de 2018

Un maestro como Hawking

Sólo he leído dos libros de Stephen Hawking y una biografía que compré hace tiempo. Bueno, y eso de dos libros pues ni tanto: fue el de A hombros de gigantes y empecé con mucho entusiasmo, pero lo abandoné a unas páginas del grueso volumen. 

Es un lugar común, pero me acerqué a Hawkling cuando habló del fin de la filosofía. Lo detesté, porque él no veía lo mismo que yo. Me pregunté ¿cómo se atreve? ¿por qué dice eso y no dice algo alentador sobre la filosofía? ¡Cientista! ¡Descarado! ¡Antimetafísico! y otras palabras más fuertes de mi berrinche. 

La existencia ya no estaba a cargo de los filósofos, pero si de los físicos, las teorías de los presocráticos y la historia de la filosofía se veía resumida en pocas líneas, que además sentía que ridiculizaban las ideas de filósofos e historiadores. 

Pero yo respetaba a ese hombre, lo admiraba profundamente como admiré a Sagan y admiro a Dawkins. Me enseñó a entender que habrá muchos que no apreciarán lo que hacemos, que le harán más caso a científicos que a filósofos, que debemos de aprender buena ciencia, pero también buena filosofía. Que habrá muchos que dirán que mejor nos retiremos. 

Me enseñó a ser curiosa y a alimentarme de ideas contrarias a las mías, para ser puesta a prueba y ser mejor. Como Kant, cambió mi forma de ver el mundo. Me hizo pensar que la física tenía mucho de filosofía. 

No me enseñó física ni matemáticas, porque eso me rebasaba. Y me sigue rebasando dada su dificultad. 

Pero enseñar filosofía y convencer a unos pocos de su utilidad, eso si que lo quiero hacer. 

Y si puedo enseñar sus ideas, su forma de hacer ciencia y las posturas que conlleva, con gusto voy a aprender de física, de matemáticas, de cosmología, del espacio y el tiempo. Sueño con enseñar a estudiantes con A hombros de gigantes. 

Hawking tomó su modelo de explicación cosmológica con las matemáticas de su maestro Roger Penrose, otro hombre notable en el desarrollo de la filosofía de las matemáticas. Era ateo, pero supongo que habrá ido a un mejor lugar. Ustedes saben. 

Para mi, Sagan, Dawkins y Hawking son los divulgadores clave para entender la ciencia y su experiencia. 

Ahora bien, cuando muere un padre se lo que duele. No es lo mismo cuando muere un padre intelectual, pero no deja de ser difícil. No deja de entristecerte. Porque él te enseñó algo, te peleaste con él, te contentaste, te hiciste preguntas sobre lo que te enseñó y también lo querías. 

Me dolió tanto como la muerte de Umberto Eco y la muerte de John Berger. Y me dolerá tanto como la muerte de cualquier filósofo o pensador que haya marcado mi vida. 

La filosofía no morirá, porque Hawking nos obliga a cuestionarnos, a entender qué dice la ciencia y por qué. A enseñar mejor nuestra disciplina, a comprender mejor el universo. A aprender lo difícil para poder divulgarlo. A subirnos a hombros de gigantes. 

Ahora tu cita, tiene un nuevo significado para mi. No dudaré en empezar una de mis clases con ella. Las respuestas me ayudarán a conocer a mis estudiantes. Me ayudarán a entender mejor la materia. 

Lo único que me molestaba del físico, fue la película La teoría del Todo, cuyo mensaje fofo y new age, diluía el pensamiento y la lucha del profesor. Aún cuando todo estaba en contra de él, tuvo una llena de logros, de admiración y de amor. Tal vez más de lo que otros podrán tener. 

Tuvo su serie: El Universo de Stephen Hawking. Además de diversas apariciones en shows como The Simpsons, Star Trek: Next Generation, The Big Bang Theory y Star Talk, con Neil deGrasse Tyson. Incluso fue parodiado en Family Guy. 

Ahora ya es parte del universo. 



lunes, 5 de marzo de 2018

The Shape of Water o ¿por qué ganó?

Shape of Water fue la última película que vi, porque no me gusta mucho el cine de Guillermo del Toro. No me gustó el Laberinto del Fauno, no me gustó Mimic... me siento terrible por decir esto, porque esta película me encantó. 

Cuenta la historia de la soñadora y bella Elisa (Sally Hawkins), cuyos amigos, personas que pertenecen a minorías o que han tenido desventajas (Octavia Spencer, Richard Jenkins), tratan de ayudarla a liberar a un monstruo anfibio (Doug Jones); Elisa trabaja en un laboratorio secreto, en donde es intimidada por un funcionario sádico (Michael Shannon). 

Elisa se ve en un conflicto de intereses, en donde el amor vence a los espías y burócratas, o bien a los prejuicios y miserias a los que puedan estar expuestos. 

¿Por qué ganó? 

Pero Andreoida, The Shape of water es una mezcla de géneros; es inconsistente, es rápida a veces, se le van a ver los hilos, es un plagio de la Bella y la Bestia, eso ya se ha visto, el tiempo le dará el lugar que se merece, el simbolismo es obvio, es sensiblera, es cine romántico y ya... blah, blah, blah. 

Eso ya lo han dicho y lo van a decir siempre para no reconocer el mérito de la película. 

Pero yo quiero responder ¿por qué le ganó a películas de crítica social, de abuso, de injusticias, de obsesiones, de guerra y desesperanza? ¿Por qué si es un momento álgido en la industria y en las relaciones humanas, con todo el acoso y las afrentas a la dignidad humana?

Ganó porque es una historia de amor. Amor, la clave de todo. 

Se que es un lugar común, pero la gente quiere enamorarse, quiere ilusionarse, quiere conocer a alguien diferente, sentirse pleno cuando lo mira, reflejarse en su mirar. Quiere bailar y declarar con canciones lo que siente y seguir a su amor a donde vaya. Por más narcisistas, villanos o deshonestos que haya, la gente quiere que triunfe el amor. 

Y, con ayuda de ese sentimiento, el débil se vuelve fuerte. El que calla tiene una voz, uno se encuentra, tiene una forma que se describe. La gente quiere eso porque lo siente. 

El amor es lo que da un significado y construye relaciones con significado. Nos ayuda a crecer y puede curar nuestras heridas. 

Al igual que Mary Shelley, del Toro humaniza al monstruo con el lenguaje de los sentimientos y hace una crítica a esa razón instrumental y despiadada que nos vuelve unos contra otros. Que nos hace monstruosos. 

Usa bien la música, elige a una entrañable pareja y personajes que han sido decepcionados, pero que buscan darle forma a su vida con el amor a otros o a lo que hacen. No sólo es emotivista, sino que da una verdadera reflexión de lo que el amor es, sin dejar de lado lo que nos hace humanos. 

La película pelea por su causa, nos ayuda a vernos cuando pensamos en el amor y enfrentarnos a lo malo o lo extraño, pero no pierde su identidad ni es pretenciosa. 

En estos tiempos en los que nos hemos vuelto enemigos, en los que las relaciones parecen dar de sí con la inmediatez y la banalización, urge una historia de amor, urge volver a ilusionarse, creer, sumergirse en aguas profundas y tomar otra forma. 

Si, tenía que ganar Guillermo del Toro. 




domingo, 4 de marzo de 2018

Respuesta a Void sobre la Ética y Moral en la comida

Tarde pero seguro. Vi el directo de Void sobre la dietética, qué es el tema que ha estado abordando en sus videos y que forma parte de su discurso. Void, cuyo nombre real es Daniel Padrón, tiene una filosofía en la que no sólo pone a la comida como experiencia, sino como un acto responsable e informado. 

Esto es, la elección de comida que nos alimente y que sea hecha de manera sustentable (este punto lo retomaré después). Void no se queda en el discurso de las transnacionales y los intereses del empresario que nos vende la comida, también pone énfasis en la responsabilidad de la elección del consumidor

Les presento mi resumen del video, en donde omito comentarios y soluciones de dudas del directo. 

Cierto es que los supuestos de Void son antropológicos y filosóficos: la idea de la violencia en la naturaleza; la idea de moderación; la idea del cuerpo como recurso único de supervivencia. Pero reconoce que carece de formación para abordar cuestiones complejas. La honestidad intelectual de Void es un buen motor para su divulgación 

En la primera parte del video, Void, dice que no hay alimento perfecto, eso es cierto, pero no por ello nos vamos a dejar llevar por modas o información de portales (como el elegir pizza para el desayuno en detrimento del cereal). Se trata de informarnos sobre lo que comemos, entender qué es adictivo, qué es benéfico y qué nos perjudica. Esto implica que la persona tiene que elegir sin engañarse. 

Aunado a esto, Void habla de la publicidad, el marketing, las ideas en torno a la comida y la filosofía que sigue la dietética; no es tan simple como comer cualquier cosa, sino que se nos puede manipular o bien, podemos autoengañarnos. Creer que necesitamos algo que no nos hace bien. O comer por determinadas creencias. 

Void parte de la tesis que las corporaciones que controlan la comida, pueden controlar fácilmente otros aspectos de la vida del individuo. Tyson, Bachoco o Kellogs dictaminan lo que se tiene qué comer o no. Incluso apoyan investigación científica a favor de ellos, o bien, tienen campañas u objetivos para que su producto tenga éxito. Tampoco es tan fácil dejar de lado a quienes estamos supeditados. 

Un buen punto que tocó Void es que las personas comen también por ansiedad, por aburrimiento o algún estrés, comen de una forma desordenada y a veces nociva para ellos. Lo cual no es un problema sencillo porque requiere confrontación y responsabilidad para alimentarse. Confrontación porque es un patrón que seguimos y responsabilidad porque necesitamos elegir una opción más saludable, una opción que nos haga bien, en vez de lo opuesto. 

En otro apartado, algo polémico, Void mencionó que la cultura, creencias y situación social, nos determina para elegir lo que comemos. No es una cuestión meramente de ideas, sino de prácticas como la domesticación y la misma curiosidad del hombre. Void da ejemplos como el canibalismo como tema tabú en la comida y la dudosa introducción del perro y gato como elementos de una dieta. 

Void aclaró que no sólo es supervivencia, también influyen los rituales, las celebraciones y el simbolismo que se da a los animales o el contexto alrededor de la comida. No es lo mismo comer en una celebración que por una limitación de recursos. 

Respuesta. 

Después del resumen del video, me complace encontrar este contenido: no sólo porque introduce buenas ideas en relación al tema de la comida, sino porque ilustra ideas filosóficas que acercan a las personas a una metodología filosófica. 

La ética en la comida tiene que ver con decisiones, las cuales se refieren a la capacidad de un individuo y también con su dignidad. Si algo hace mucho daño o atenta contra la dignidad de una persona, es cuestionable éticamente. 

La moral, tiene que ver con la costumbre y cambia con el tiempo y la historia. Tal vez podíamos comer ciertos alimentos porque era lo que había, pero después, con el tiempo, nos damos cuenta que no es lo más adecuado o lo mejor para nosotros. Juzgamos pues, acorde a lo que sabemos y creemos sobre lo que tenemos que hacer. 

La moral puede cambiar: lo que un día puede normalizarse, después puede ser condenado. Tal vez un día, comer animales será mal visto o se verán las deficiencias de esta dieta, pero pasar eso tenemos un camino de decisiones, de corporaciones, de comunidades que se comprometan a una alimentación suficiente, sana, barata y sustentable. 

Es polémico el tema de Void porque alcanza el relativismo ético: que es la creencia de que no hay principios éticos universales. Si bien es malo hacer sufrir a un animal, esto no aplica para todos los casos. Influye el significado, la cultura, las costumbres. 

Pero, a raíz de nueva información y nuevos argumentos, tenemos que decidir qué comemos, qué representa para nosotros el alimento (no sólo con nuestros padecimientos o pasiones), sino cambiar de perspectiva hacia la comida. El tener un principio ético es el pensar en nuestro bienestar, en nuestra dignidad. El alimento cumple la función de preservar la vida, pero, conviene preguntarse ¿a qué costo?

El hecho de vincular la dignidad, al menos en un sentido filosófico, es porque perseguimos un fin determinado. El ser humano tiene que ser un fin en si mismo, en vez de un medio para lograr fines. Los fines que perseguimos son la salud, el bienestar y la nutrición, por eso es tan importante los medios y las ideas en torno a ellos. 

No sólo es llenarse de alguna manera, es entender que tiene que haber algo para nosotros que nos ayude a rendir, a ser más sanos, a comer mejor. 

Por último, quisiera decir que Void tiene un principio ético para la alimentación, el cual es aristotélico: el término medio. No es bueno comer en exceso, porque implica que en un punto hemos errado; no implica, como particularmente creemos que es una solución a nuestros problemas.

Ahora el defecto (o, en términos alimenticios, deficiencia), también significa problemas y consecuencias a largo plazo, por lo que debemos vigilar (con profesionales e información), lo que comemos y hacemos para estar bien. Alimentarse es un asunto filosófico, al menos  cuando nos hacemos preguntas o analizamos lo que comemos.


Para finalizar, dejo el directo aquí: 



lunes, 5 de febrero de 2018

Víctimas o de lo que no se puede hablar

Como mujer, duele mucho leer y observar lo que está pasando con el caso Weinstein, los crímenes de violación, la violencia obstétrica, la cultura de culpabilización de la víctima, las mujeres que son verdugos y terribles con otras mujeres. Todos parten de creencias: dolorosas, gravosas y terribles creencias. 

Yo le caigo mal a hombres y mujeres por igual. Con el tiempo dejó de dolerme, pero es difícil afrontar el rechazo, que por más que hagas, nunca te aceptarán. Lo cierto, es que tienes que tomar una decisión, a saber, vas a cambiar por otros o te vas a arriesgar aunque te duela. Puede suceder que no te duela el rechazo de gente que no te importa. 

Pero cuando sucede lo contrario... vaya que tienes camino por recorrer: desde que te ridiculicen, que la autoridad se burle de ti en tu cara, que supuestos especialistas o profesionales te digan que no te puedes defender, que eres débil. Señores: que no pueda moler a golpes a mi enemigo no me hace débil ni estúpida, ni cobarde, pero la indiferencia ante una injusticia... te hace cuestionarte si existe autoridad. 

Durante muchos años me han pendejeado, dicho vengativa, envidiosa, me han hecho enfurecer; me han descalificado injustamente. Pocas personas saben lo que es eso... o tal muchas, pero no desean comunicarse conmigo o tienen la misma rabia y vergüenza que yo. 

Me han acosado con insultos y bajas intenciones. Yo he acosado con insultos más que con bajas intenciones. Me gusta insultar a veces, otras, muy pocas, suelo entender que la otra persona igual está peor que yo... igual es una víctima que se cree victimario. 

Y sé de personas que me siguen para ver dónde me equivoqué, que dicen que no leen el blog, pero saben, casualmente, lo que escribí de comedia, la música que me gusta, lo que vi y lo que analicé o mencioné sobre problemas que tuve con ellos. Y lo usan para atacarme, para desmoralizarme, como si no pudiera defenderme. Como si no pudiera expresarme. 

Me han intentado callar, molestar en mi persona o profesionalmente. Me han querido voltear las cosas de manera cobarde y narcisista. Creen que no tengo derecho a existir, pero nunca han hecho algo para terminar conmigo. Y vaya que intentan, intentan demasiado. 

He visto víctimas a las que logran enloquecer, callar, desmoralizar, que les han cortado la capacidad de sentir e intentar, que los han amargado más que su agresor. Y ni con toda la fortaleza mental, ni toda la terapia, ni todos los ánimos, logran levantarse. Y encima les decimos que es su culpa, que es porque ellos lo provocan, que no pueden ayudarte por muy autoridades que sean. 

Es fácil juzgar, descalificar, es barato, es lo más gratuito, porque cada vez la sociedad es más narcisista, más cruel, menos compasiva. Es fácil creer en lo que se quiera, en vez de saber o escuchar en qué fallamos o acertamos. En aceptar que la otra persona también está mal... eso es difícil. 

Siempre queremos creer A mi no me va a pasar, le pasó a la tonta, a la puta, a la débil... pero cuando puede estar el abuso en nuestra casa o escuela, o en la iglesia ¿qué sentimos hacia ello? Nos quedamos inmóviles. 

Lo del caso de Rose McGowan es la prueba de una mujer harta, herida y destruída, que no podrá superar el dolor en mucho tiempo, ni con terapias, meditación o soluciones de gurús de farándula. Porque la cara del glamour, del hedonismo hollywoodense, no existió para ella. Y quizá no exista para otros. 

La mujer puede venir de un lugar oscuro, de malas decisiones, de declaraciones y juicios injustos, pero ¿merece tanta humillación? ¿merece repetir su historia? ¿merece que le cuestionen todo cuánto dice? Si, no todo es un aplauso o un halago, hay que tener cuidado, pero tampoco es un baño público que reciba todos nuestros desechos. 

McGowan no es una santa y no es la voz de la razón, pero merece compasión, merece contar su historia y ser tratada con respeto, con diálogo y no con reclamos. Con tacto, porque cuando eso se pierde, estamos ante un narcisismo apabullante. 

Si no saben, ni sabrán de lo que dice, si creen que no les va a pasar, les felicito, pero no juzgue ni crean lo que ustedes quieran. Sean cuidadosos al opinar, porque no serán de gran ayuda.